jueves, 7 de mayo de 2009

Práctica 2

PARALENGUAJE
Cuando hablamos de paralenguaje nos referimos a las modificaciones de la voz, sonidos y silencios con los que apoyamos y contradecimos las estructuras verbales y kinésicas.
Este anuncio comienza con bullicio de gente y música de fondo. Sobre esto suena una voz femenina, cuyo timbre es agradable; su volumen y ritmo están dentro de la normalidad de un monólogo explicativo y no llaman la atención del espectador.
Cuando entran en el dormitorio principal, el ritmo del monologo se detiene. Con una simple frase, y un silencio detrás de ésta se incrementa la expectación. Todo ello acompañado de la kinésica, de la que hablaremos posteriormente, hace que un silencio de apenas dos segundos, parezca más largo de lo que en realidad es, ya que refuerza la sorpresa.

Justo después de este momento las cualidades primarias del paralenguaje (timbre, resonancia, volumen y ritmo), así como los calificadores (antes suave), sufren un cambio radical. En ese instante, la comunicación verbal no existe y sólo se comunica a través de gritos, que refuerzan el significado de la kinésica.

Los gritos del grupo de mujeres son agudos, chirriantes y de un volumen elevado. Por el contrario, los del grupo de los hombres son graves, penetrantes y con un volumen más elevados (recuerdan a los gritos de los “hooligans” ingleses).

KINÉSICA.
Al hablar de kinésica nos referimos a los gestos, posturas corporales y maneras que reafirman, matizan o sustituyen a los enunciados linüísiticos y paralingüístivos.
Normalmente en publicidad estos elementos kinésicos están estudiados de manera detallada, y nada escapa al control de los publicitarios.

En el anuncio que hemos escogido, ya en el primer plano, se sabe que una mujer está enseñando su casa a alguien. Los gestos que realiza con el brazo son indicativos de que está enseñando algo que señala con la mano, y que las otras chicas siguen con un movimiento de cabeza hacia esa dirección. Además, la gestualidad de su cara, que deja entrever una sonrisa acompañada de una mirada de reojo hacia lo que enseña, denota orgullo y satisfacción por tener esta casa.

En los siguientes planos, los gestos de las chicas dejan ver que se trata de un grupo de amigas. La protagonista agarra a una de las invitadas por el brazo tirando de ella; este gesto denota confianza y una relación cercana, pero a la vez es posesivo y demuestra cierta ansiedad por parte de la propietaria de la casa. Al agarrarla por el brazo, está marcando la velocidad de la visita y la dirección de la misma, con autoritarismo y ansiedad por enseñar algo, porque acelera el ritmo del grupo hacia una nueva habitación. Una vez entran en ella vemos que se trata del dormitorio. Aun que la propietaria hace un gesto con el brazo a modo de “mirad”, no deja tiempo suficiente al grupo para observarlo detalladamente. Tan sólo giran la cabeza un instante, y al momento se ven obligadas a dirigir la mirada hacia su anfitriona que se dirige muy veloz hacia una nueva puerta. Entonces un primer plano del gesto de la protagonista muestra su euforia y felicidad. Su boca abierta y con una gran sonrisa, junto a su expresiva mirada indica a las demás que les va a enseñar algo sorprendente. La postura corporal que mantiene mientras sujeta las puertas aviva la tensión y la incertidumbre de sus amigas.

Cuando abre las puertas del vestidor lo hace con un gesto de grandeza, de diva. Da un paso hacia delante y se introduce en el vestidor, para dejar ver a sus amigas. Ella, junta sus manos a la altura del pecho y se mantiene en un pie sólo, con un gesto infantil de felicidad y completa satisfacción. Al mismo tiempo, sus amigas, que se acercan al vestidor, cambian las caras de indiferencia que mostraban durante el resto de la visita, y las trasforman en gestos de sorpresa. Un segundo después, éstos se volverán en histeria absoluta. Todas gritan boquiabiertas mientras miran repetidamente hacia ambos lados. Una de ellas pone sus manos estiradas completamente al lado de su cara; otra las agita delante de su cuerpo, también estiradas por los nervios; la otra da pequeñas palmaditas mientras mira a su alrededor. Saltan alucinadas, mueven las piernas dando saltitos… incluso una de ellas abraza a la propietaria llena de alegría, a modo de felicitación. Ésta se ve feliz y satisfecha, no sólo por su sonrisa, sino por sus gestos infantiles de tocarse levemente el pelo, juntar las manos al lado de su cara, meterlas entre las piernas mientras se agacha levemente…

En un momento determinado, el gesto de todas, cambia demostrando extrañeza ante los gritos provenientes de otra habitación. Entonces se giran mirando hacia atrás, y se quedan estáticas. Al cambiar de plano, se ve a cuatro hombres eufóricos dentro de una nevera repleta de botellas de cerveza. Uno ellos, muy sonriente, tiene los puños cerrados y los brazos apretados contra su cuerpo, posición que indica satisfacción y alegría por lo que tiene. Los otros tres, boquiabiertos, saltan y gritan de emoción. Uno de ellos mantiene sus manos en su cara atónita; otro tiene los brazos y las manos estiradas delante de su cuerpo, a la altura de la cintura, y da palmadas mientras mueve las piernas; el último parece estar dando gracias al cielo, ya que tiene los brazos elevados, a la altura de su cabeza. Todas estas posturas demuestran sorpresa y emoción.

Al igual que sucedía con las mujeres, también uno de los chicos abraza al anfitrión para felicitarlo por su nevera, lo que demuestra amistad y cercanía, además de la euforia del momento.

Tras esta escena, se intercala un plano de las chicas, que mantienen una posición muy similar a la anterior de ellas: estáticas y con gestos de extrañeza y desconcierto ante lo que oyen. La siguiente imagen es la de uno de los hombres fuera de sí. Sus ojos y la boca completamente abiertos, la tensión de su rostro y de las manos abiertas al delante de su cabeza, denota una euforia que casi llega a ser locura.

Justo después, vemos al anfitrión, sonriente y feliz al lado de un amigo al que está abrazando. Éste muestra cara de felicidad, pero con cierto aire infantil, puesto que está haciendo pucheros. Está a punto de llorar de la emoción; su rostro y el movimiento de manos que realiza (las agita descontroladamente), reflejan sorpresa y alucinación, algo que siempre ha deseado pero que nunca había visto antes.

En la última imagen los chicos continúan con gesto de euforia, mientras que las chicas se acercan a la puerta de la cocina, en la que está la nevera, con gestos de sorpresa y curiosidad por ver lo que sucede.

LA PROXÉMICA.
Al principio del anuncio, cuando las chicas pasan por el salón, en el que hay una especie de fiesta, hay gente a su alrededor, y con ella existe una distancia superior a los 125 cm, es decir, distancia social.

Sin embargo, la distancia personal es la que predomina desde el momento en que la anfitriona agarra a una de sus amigas por el brazo, aumentando el contacto sensorial. Desde este punto, las distancias son más íntimas que personales, porque, aunque no están tocándose todo el rato, las personas están próximas entre sí, no mantienen más de 10-20 cm de separación. Además, en los momentos de abrazos, hay un elevado contacto sensorial interpersonal.

Gracias a estas distancias sabemos que se tratan de grupos de amigos y de amigas, puesto que no dejamos que los desconocidos invadan nuestro espacio.


COMUNICACIÓN OBEJTUAL.
Los objetos, vestimenta, decoración…. son esenciales en el ámbito comunicativo. En este spot publicitario, lo primero que llama la atención es el tamaño de la casa. La primera estancia por la que pasan las chicas, es un gran salón repleto de gente, con un sofá enorme, lo que denota lujo. La gente está vestida de forma elegante, por lo que sabemos que están en un acontecimiento importante: la inauguración de la casa.

Del grupo de chicas llama la atención la anfitriona, que lleva un vestido de fiesta y zapatos de tacón alto, mientras que el resto, van arregladas, pero de manera más informal. Basándose en la afición más o menos generalizada de las mujeres, y suponiendo la gran afición de la anfitriona, se entiende la importancia del contenido del vestidor, repleto de vestidos, zapatos, cajones, bolsos…. De ahí la euforia de sus amigas al verlo, ya que, supuestamente, se trata del sueño de toda mujer.

Los chicos están arreglados, pero menos que las mujeres. El más “formal” es el anfitrión, que al igual que los demás va en camisa y pantalón, pero la lleva abrochada hasta arriba. En cambio, otro de sus amigos lleva varios botones desabrochados, y otro la camisa completamente abierta y una camiseta por debajo.

Destaca además el anillo de casado del hombre que lleva un jersey azul. Este elemento es muy significativo, puesto que se asocia a una atadura, y más en el caso de los hombres, que ven el matrimonio como el fin de su libertad. Esto hace que tenga más sentido la emoción que experimentan al ver que su amigo dispone de una nevera repleta de cerveza para él sólo, supuestamente, el sueño de todo hombre.

Enlace al spot de Heineken 2009:
http://www.youtube.com/watch?v=oCxTFniC2Zs

lunes, 30 de marzo de 2009

Chivas Regal


La publicidad emplea un código de comunicación propio, basado más en el impacto y en la repetición que en la transmisión de un mensaje informativo “cerrado” como en el caso de las noticias. En los mensajes radiofónicos, debido a la carencia de imágenes, se emplea un lenguaje sugerente y repetitivo, con el fin de suplir esta carencia; en el caso de la publicidad visual (impresa o en imágenes), se emplean elementos impactantes para el espectador. Esto se debe a que la publicidad busca crear un estado de opinión favorable al producto en la mente del receptor de los mensajes.

Para conseguir este objetivo, los publicistas juegan con las funciones del lenguaje combinándolas de tal modo que el anuncio publicitario sea llamativo, influya en el espectador y transmita unas sensaciones que nos hagan identificarnos con el producto.

En este anuncio de Chivas Regal (Wishky) aparece el producto en cuestión (la botella) sobre un muro de ladrillos y con un fondo azul intenso. A su lado parece una rosa. Alrededor de la botella revolotean 8 abejas.
En la parte inferior se puede leer el texto: “Se tiene” (debajo de la botella) “o no se tiene” (debajo de la rosa).
Lo que el anuncio sugiere es que el whisky tiene algo que lo hace especial y único, por eso las abejas prefieren el Chivas antes que el néctar de la rosa, aunque esta sea casi perfecta.
El body copy juega con la interpretación que vaya a darle el receptor. Es una simple frase que en sí misma no dice nada del producto, pero que en relación con el resto de elementos (la imagen) sugiere que no hay otro whisky igual.

Respecto a cómo se emplean las diferentes funciones del lenguaje, encontramos que:

La función referencial, aunque es la base de toda comunicación y está presente en todos los mensajes, en publicidad es la menos importante, puesto que no se desea transmitir una información sin más, sino que se buscar ejercer algún tipo de influencia en el receptor. En este caso concreto, la frase “Se tiene o no se tiene” no dice las características del producto, sino que busca sugerir.

Mediante la función expresiva o emotiva el emisor pretende expresar lo que siente sobre lo que dice. En este anuncio no se expresa directamente lo que los emisores (Chivas, agencia publicitaria) piensan, sino que se busca que el receptor piense de una determinada manera (que el whisky Chivas es único, y tiene algo que el resto de bebidas o de whiskys no tienen”). Por eso la función que prima este anuncio es la función poética o estética. Lo que se dice queda oculto tras el cómo se dice. Este anuncio persigue persuadir al receptor empleando de una manera concreta el código publicitario. Así pues, se encuentra también la función fática, puesto que, gracias a la hábil combinación de los elementos icónicos y textuales del mensaje se consigue atraer y mantener la atención del espectador, y que se fije en el anuncio.

Tampoco cabe olvidar, que la función conativa o apelativa sigue siendo la dominante, puesto que con cualquier anuncio se busca una respuesta práctica, es decir, que se compre o consuma el producto.